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Caso de Maricruz Leiva: 11 datos sobre el peligro de un tratamiento NO profesional

Expertos hablan de las mejores prácticas para procedimientos estéticos SEGUROS

Este martes sobresalió el caso de la periodista Maricruz Leiva, quien se encuentra en la Unidad de Quemados del hospital San Juan de Dios, con quemaduras en distintas partes de su cuerpo, debido a un procedimiento estético con fallido.

Esto vuelve a poner sobre el tapete el tema de la importancia de las intervenciones quirúrgicas plásticas, que no por ser dedicadas a la belleza del cuerpo, deben ser tratadas como ponerse maquillaje y dejarlo  en manos de ‘esteticistas’, sino ser tratadas por profesionales de la salud.

Por ello y para que los lectores de Once Noticias no pasen por situaciones similares a las de Leiva, hicimos una lista de 11 datos de las intervenciones intrusivas realizadas por personas ajenas a la medicina, así como consejos a tomar en cuenta en caso de desear un procedimiento de este tipo.

Peligro de muerte: Tratar el cuerpo es exponer la vida, lo que puede tener consecuencias fatales, como lo evidenció un estudio de la Universidad de Costa Rica (UCR) publicado este año, que documentó 13 casos de muerte por procedimientos estéticos entre enero de 2006 a diciembre de 2015, todos registrados en el Departamento de Medicina Legal del Poder Judicial.

Pruebas previas: Una clínica certificada, antes de realizar cualquier intervención de este tipo, hace una serie de pruebas al paciente, explica el doctor Christian Rivera Paniagua, quien cita entre otras: medir el nivel de azúcar o un electrocardiograma de valoración cardiológica, así como valorar el historial médico del paciente, para prevenir posibles complicaciones como reacciones alérgicas.

Alergias: En varias de las intervenciones se aplica anestesia local, esto conlleva la posibilidad del que el paciente sea alérgico a la anestesia, lo que puede provocar, por ejemplo, coloración cutánea anormal y problemas cardiovasculares; por lo que se debe realizar un estudio preanestésico.

Dr. Christian Rivera

Aparición de hematomas: Al hacer intervenciones como abdominoplastía o aumento mamario, se corre el riesgo de la formación de hematomas dentro de la herida, gracias a la coagulación de pequeños vasos sanguíneos, por lo que es necesario la colocación de drenajes al final de la intervención.

Embolismo pulmonar: Esta es una afección que puede resultar fatal, ya que es cuando se tapa la arteria que lleva sangre al pulmón y que se da luego de un liposucción realizada sin los cuidados necesarios, ya que parte de la grasa puede acabar en la arteria. En nuestro país, esta es la intervención estética más común, de ahí lo grave de hacerse en un sitio inadecuado.

Necrosis: Muchas intervenciones utilizan rayos láser, aplicados directamente sobre la piel del paciente. Cuando esto no es hecho por una persona con la preparación debida, puede causar necrosis de tejidos, es decir, muerte de la piel, como parece ser el caso de la comunicadora Leiva.

Fumado: Para toda intervención quirúrgica, como reducción mamaria o estiramiento facial, es indispensable que el paciente fumador abandone el hábito al menos tres semanas antes del procedimiento, así como tres semanas después, de lo contrario, podría provocar problemas en la vitalidad de los tejidos y la cicatrización, según explicó el Dr. Rivera. 

Profesionales: Lo primero que hay que decir – y repetir – es que los tratamientos, aunque sean mínimamente invasivos, alteran nuestro cuerpo y por lo tanto, deben ser realizados por profesionales de la salud, es decir, médicos y especialistas debidamente acreditados y autorizados por el Colegio de Médicos. En el mercado hay muchas clínicas estéticas que realizan procedimientos para los cuales su personal no está calificado y ello puede causar graves daños a la salud.

De la rama correspondiente: Además de asegurarse de que el procedimiento será realizado por un médico, también es importante verificar que haya estudiado la rama. Se han registrado en nuestro país varios casos doctores de otras ramas de la medicina que incursionan en el cuidado estético sin tener la preparación en el área. Ello es tan peligroso como que un cirujano plástico haga una intervención cardíaca.

De escuelas certificadas: Para acabar con el punto de la especialización de los profesionales, hay que recordar que no son pocos los casos de personas inescrupulosas que cuelgan toda clase de títulos en sus consultorios de escuelas o universidades internacionales. Ello da renombre y se ve muy bien, sin embargo, también es fuente de sospecha, ya que de esa forma, es más difícil comprobar si esa persona realmente estudio ahí o durante cuánto tiempo se preparó. En  esos casos, lo más recomendables es verificar con el Colegio de Médicos de Costa Rica si esa persona está o no colegiada.

Mucha preparación: Tal y como dijo el presidente de la Asociación Costarricense de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética (ACCPRE), el doctor Mario Quesada: “Para ser cirujano plástico hay que estar cuatro años en cirugía general y unos tres en cirugía plástica. Son especialistas que tienen una mejor condición para realizar este tipo de procedimientos quirúrgicos”.